Decimos que una persona es armoniosa cuando mantiene un perfecto equilibrio entre sus facetas personal, intelectual, física, relacional, emocional y espiritual.
Conocemos que hay armonía al ver la puesta del sol o un amanecer en el mar, si escuchamos una música relajante, conocemos a una perosna que irradia paz o leemos un escrito que nos trasmite armonía, entre otros.
Actuamos de forma armoniosa cuando:
- controlamos nuestras emociones.
- encontramos el equilibrio entre mente, corazón y manos.
- leemos, escuchamos música, realizamos actividades físicas para equilibrar nuestro crecimiento.
- o, entablamos una conversación de forma armoniosa con nuestros semejantes.
Aprendemos a actuar con armonia, cuando:
- comprendemos las emociones de los demás.
- valoramos las cualidades de las personas que nos rodean.
- no nos dejamos llevar por la primera impresión que nos a causado una persona.
Seremos personas armoniosas si:
- atendemos nuestras necesidades.
- buscamos el equilibrio en nuestros objetivos
- hacemos una dieta equilibrada
- si somos coherentes con nuestros valores y creencias.
- si aprendemos a escuchar
- si practicamos el respeto,
- y si aprendemos a buscar la felicidad.
ENSEÑANDO EL VALOR DE LA ARMONIA
3 a 6 Años:
- Mostrar imagenes armónicas al niño(a),
- excursionar y hacer dos minutos de silencio ante un hermoso paisaje,
- crear composiciones plásticas armoniosas,
- escuchar música relajante,
- hacer silencio,
- admirar la belleza,
- pedir permiso para hablar,
- hablar con orden.
6 a 12 Años:
- escuchar música relajante
- ver péliculas que inspiren sencilles y armonía (especilamente en tiempo de navida, semana santa, vidas de santos, de eprsonajes históricos reelevantes)
- pasear por el campo y la playa
- colgar posters y fotografías que reflejen armonía
- aprender la belleza de los versos
- hacer una lista de experiencias armónicas
- cantar, cantos que inspiren la armonía como la blanca paloma, entre otros.
12 a 18 Años:
- practicar ejercicios de relajación y meditación, respiración
- leer la palabra de Dios
- Utilizar la música como fondo relajante para realizar labores.
- aprender a controlar las emociones, no obrar impulsivamente.
- escribir un diario
- conversar mucho y amenamente con los semejantes
- practicar la Lectio Divina al menos en lo mas básico
- realizar tareas físicas, deporte, entre otras.
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